Ficha Técnica
Creador:
R. Scott Gemmill
Estrellas:
Noah Wyle, Patrick Ball y Katherine LaNasa
Género:
Drama médico y psicológico
Duración:
2 temporadas de aproximadamente 15 episodios de una hora cada uno.
Sí, háganse el tiempito. Vale la pena.
Donde verla
Hbo Max

Entre pacientes en estado crítico, falta de recursos y una carga emocional imposible de dejar en la puerta del hospital, The Pitt sigue a un grupo de médicos que hacen lo mejor que pueden en medio del caos.
De todas las series médicas que han salido en los últimos años, creo que The Pitt es de las pocas que realmente intenta mostrar la medicina sin ponerle filtros bonitos.
Aquí no hay cirujanos perfectos caminando en cámara lenta mientras suena música épica de fondo. Hay cansancio, presión, errores, frustración, impotencia y una sala de emergencias que parece estar a dos segundos de colapsar permanentemente.
Y eso es precisamente lo que la hace tan buena.
La serie muestra las distintas etapas dentro del hospital: internos, residentes, posgradistas, médicos de planta, jefes de área. Cada personaje carga responsabilidades distintas y la serie se toma el tiempo para enseñarte lo complejo que resulta mantener funcionando un sistema donde cada decisión puede cambiar una vida.
Algo que me gustó muchísimo fue la forma en que está grabada. Muchas escenas parecen desarrollarse casi en una sola toma, siguiendo a los personajes por los pasillos, las salas y los consultorios. La cámara nunca te deja descansar. Tú también te sientes atrapado en la guardia.
Y sí, da ansiedad.
Mucha ansiedad.
Mi experiencia viéndola fue todavía más interesante porque mi hermana es doctora. Entonces gran parte de la serie consistía en que yo preguntara: «¿Eso sí pasa?» y ella me respondiera si el diagnóstico tenía sentido o qué demonios estaban diciendo porque, sinceramente, yo no entendía ni la mitad de los términos médicos.
Lo interesante es que el guion encuentra un equilibrio bastante difícil. Tiene suficiente lenguaje técnico para sentirse auténtico, pero tampoco tanto como para perder a quienes no sabemos distinguir una sutura de una radiografía.
¿El veredicto de una doctora?
Un sólido 8/10.



¿La razón?
Según ella, la realidad suele ser incluso más rápida y más caótica. Si la serie ya parece estresante, en un hospital real muchas veces ni siquiera existe tiempo para mantener conversaciones tan largas. Hay más acción, más decisiones inmediatas y menos explicaciones.
Ahora, como somos de Quito, también fue inevitable comparar ciertas dinámicas.
Mi hermana me decía que algunas relaciones laborales en The Pitt son bastante más amables de lo que suelen ser en muchos hospitales. Hay momentos donde médicos con más experiencia se toman el tiempo para enseñar, corregir y permitir que los internos aprendan,aquí no hay eso, se normaliza mucho el maltrato entre profesionales de la salud y el ciclo de abuso solo crece.
Y aunque parezca algo pequeño, la serie termina funcionando también como una reflexión sobre cómo deberían construirse esos espacios de formación.
Otra cosa que me gustó mucho es que The Pitt humaniza a los médicos.
Y bastante.
No me puedo imaginar vivir una guardia completa después de ver algunos episodios.
Hubo casos que literalmente me partieron el corazón. Situaciones donde los personajes hacen todo lo posible y aun así las cosas salen mal. La serie cuestiona constantemente esa especie de «templadez» que muchas veces se exige a los doctores, como si fueran máquinas incapaces de sentir.
Aquí no.
Aquí vemos el desgaste emocional, el duelo, la culpa y la impotencia. Conocemos los traumas de todxs.
Hubo episodios donde genuinamente me daban ganas de meterme en la pantalla para abrazar a ciertos personajes.
Y lo peor es que muchas de esas historias están inspiradas en realidades que ocurren todos los días.

Por eso también creo que The Pitt tiene una lectura social muy potente. Más allá del drama médico, habla sobre sistemas de salud saturados, falta de recursos, desigualdades estructurales y condiciones laborales extremadamente duras.
Y aunque a veces incomode escucharlo, el cine y las series también son políticas.
En ese sentido, esta es una serie muy interesante para analizar si quieres entender un poco mejor las condiciones en las que trabajan los profesionales de la salud. Y si eso ya resulta duro en Estados Unidos, ni hablar de muchos contextos latinoamericanos donde las limitaciones son todavía mayores.
Ahora, tampoco todo es perfecto.
La serie tiene momentos muy divertidos y algunos personajes realmente funcionan. Pero también hay uno que otro que se siente demasiado caricaturesco. En ocasiones el guion empuja ciertos conflictos que parecen más pensados para la televisión que para la vida real.
Mi hermana, por ejemplo, se reía de la típica competencia entre internos por demostrar quién sabe más. Según ella, en la práctica la mayoría está demasiado ocupada sobreviviendo al turno como para entrar en esas peleas.
Pero son detalles pequeños dentro de una serie que hace muchísimo más bien que mal.
Eso sí.
TW TW TW
Si eres sensible a procedimientos médicos, sangre, órganos, partos o cualquier cosa relacionada con emergencias hospitalarias… prepárate.
Porque The Pitt no se guarda absolutamente nada.
Mi ranking
4/5
Una serie intensa, humana, agotadora y sorprendentemente necesaria. De esas que te entretienen mientras te recuerdan que detrás de cada bata hay una persona intentando sostener más de lo que debería.
Si después de verla sales agradeciendo más a los médicos de tu vida, creo que la serie cumplió su objetivo.
Ranking
Rotten Tomatoes:

IMDb:

Metacritic:

Y si trabajas en salud, necesito saber algo: ¿realmente es así de estresante o la serie no es nadaaaaaa?
Los leo. Porque después de comerme las 2 temps, yo me quedé con más preguntas que respuestas.


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