¿Se acuerdan cuando anunciaron Shrek 5 y medio internet entró en crisis?
Cuando salió el primer avance hubo una ola de comentarios negativos y por un momento mucha gente pensó que iban a retrasarla, rehacer cosas o al menos ajustar la animación. Pasó tiempo, volvieron a mostrar un poco más… y personalmente sigo pensando lo mismo.
Se ve rarísima.
Y no porque la animación se vea “mala” técnicamente. De hecho, el problema para mí es otro: se siente demasiado limpia. Demasiado pulida. Demasiado parecida a una estética que ya vemos en otras grandes producciones animadas.
Algo que siempre me gustó de DreamWorks era que tenía personalidad visual.
No necesitaba competir por verse más realista o más brillante que otros estudios. Tenía identidad propia. Incluso cuando técnicamente sus películas envejecían, seguían teniendo carácter.
Por eso siento que Shrek 5 está cayendo en algo que últimamente me preocupa mucho del cine animado: esa obsesión por suavizar texturas, aumentar detalle y volver todo tan perfecto que termina perdiendo identidad.
Y aquí es donde inevitablemente pienso en El Gato con Botas: El último deseo.
Esa película fue una locura visual.
No porque buscara realismo, sino porque encontró una propuesta estética propia. Se sentía fresca, experimental y con intención artística. Para mí es un cinco de cinco absoluto. Entonces ver el salto entre esa película y lo que mostraron de Shrek 5 sí me dejó confundida.
Porque no siento que necesitaban cambiar tanto.
Otro tema que generó conversación fue el doblaje.
Se confirmó el regreso de Eugenio Derbez como Burro, algo que muchísima gente celebró porque gran parte del humor latino del personaje viene justamente de esa adaptación más coloquial y libre que construyó durante años.
Pero también hubo comentarios alrededor del cambio en la voz de Shrek dentro del doblaje latino. Mucha gente sintió raro escuchar una interpretación distinta después de tantos años asociando al personaje con una voz específica. Y sí, se nota que para parte del público ese cambio pesa más de lo que parecía.
Aunque siendo sincera… ni siquiera creo que el problema principal sea el doblaje.
Para mí sigue siendo el tono.
Porque viendo el avance sí sentí algo que me preocupa: nostalgia exprimida.
No digo que volver a una franquicia esté mal. Hay secuelas tardías buenísimas. Pero aquí sí tuve esa sensación de que dijeron: la gente extraña Shrek, hagamos más Shrek.
Y ya.
Eso sí, tampoco quiero decir que todo se vea perdido.
Hubo un detalle del tráiler que sí me dio un poquito de esperanza: algunas escenas vuelven a sentirse como una parodia incómoda de cuentos y de cierto tipo de fantasía ultra comercial. Hay un par de chistes medio raros, medio incómodos, que sí me recordaron ese espíritu original donde Shrek no buscaba ser adorable sino burlarse de todo.
Y eso me hizo pensar: capaz todavía queda algo ahí.
Porque al final lo que hizo grande a Shrek nunca fue solo el ogro.
Era la ironía.
Era el comentario medio absurdo.
Era esa sensación de que la película se estaba riendo del mismo sistema que existía alrededor.
Pero por ahora… yo no la iría a ver al cine.
Para mí la historia cerró bastante bien donde cerró.
No siento esa necesidad de volver.
Aunque eso sí: los memes están buenísimos.
Y si terminan demostrando que el tráiler engañó y la película sale increíble… feliz de equivocarme.
Por ahora, mi reacción sigue siendo:
¿qué onda con esa animación?
Trailer
(veanló bajo su propio riesgo lol)
Déjame saber si tú sí la vas a ver o si ya dejaste morir la saga hace años.


Deja una respuesta